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16 de octubre de 2012

No soy nadie.


Puede que esta vida nos haya elegido a nosotros y pertenezcamos a ella.
Puede que ella sea nuestra dueña y seamos simples marionetas que solo saben elegir opciones.
Por ahora lo que nos ha tocado sentir o tocar o simplemente vivir, solo es un pequeño trozo de lo que aun se esconde tras la puerta. Solo nos importa abrirla y no caemos en que quizá esté cerrada para no desilusionarnos con lo que hay detrás. Para que no maduremos excesivamente pronto, tal vez está ahí para protegernos de todo lo que esconde. Por eso me mantengo de pie frente a ella, cara a cara y luchando contra esa vida que me está obligando a caer en la cuenta de que no es eterna y, que alguna vez me tocará pasar por debajo de ese umbral que me da tanto miedo.
Me he dado cuenta de que en el fondo siempre habrá algo dentro de nosotros que nos hará más fuertes de lo que pensamos que llegaremos a ser, pero de mente. Ese algo fortalece las paredes del corazón y lo hace latir lento, para que tengamos mas tiempo de espera hasta que se vuelva como loco y nos obligue a torcer a la izquierda o a la derecha, o simplemente nos obligue a seguir recto.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso Eva, precioso...Ay... Las puertas...benditas y necesarias puertas...hay tantas como encuentros con nosotras mismas...infinitas puertas: Del miedo, de la esperanza, de la sabiduría, de la huida, del amor con mayúsculas, del olvido...tantas y tantas puertas...
Besos, sabia y lúcida Eva

La Tita_Isa

Eva Padilla. dijo...

muchas gracias tita(: jjjj

Anónimo dijo...

Tu eres el libro

En mi libreria,
ni a derecha
ni a izquierda,
en el centro,
centro de mi corazón.

Translucidas sus páginas
de colores sus letras,
fotografias invisibles
en tal libro,
en el otro,
visibles a la luz,
a la luz de tu sencillez.

Libro de juventud,
maduró en tus manos,
su perfume cambió
y su tacto...
¡ay su tacto!
él te prendó.

Tu eres el libro,
mi libro,
el que leo
releo,
al que no puedo oler
el que no tiene tacto...
mi libro,
mi libro secreto,
que me hace feliz,
feliz de saber,
de saber que él lo es.