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15 de diciembre de 2012

One step and yo'll be free.


Cierta persona dijo que la felicidad absoluta provenía de la sabiduría total del hombre. Decía que el honor, la fama y el placer solo eran unos bienes externos que influían en nuestra forma de ver la felicidad en sí.
Luego está la gente que piensa que el dinero da la felicidad, que la salud es la felicidad, que siendo famoso o conocido se puede ser feliz. Bonita palabra, felicidad, felicidad, felicidad, os daréis cuenta de que no paro de repetirla. ¿Es que alguien conoce un sinónimo mejor? No. Pues permitídmelo.
Después están las personas que no son felices, que no creen en esta palabra de la que tanta gente se ríe y burla, y en el fondo desea poseer. Son aquellas que animan a la gente a seguir su camino, la que siempre sonríe, la que ríe a carcajadas y luego de noche se ahoga en lágrimas agarrada a su almohada. Porque su vida está vacía, como la tuya. Está vacía, no tienes sentimiento alguno por nadie.
Por último estás tú. Tú, que dices que no has tenido que buscar para encontrar en mi ese gran concepto. Que dices que te quito la sonrisa cuando me ausento. Que dices tantas mentiras que ahora creo todo lo que me dicen de ti. Yo solía taparme los ojos y los oídos  confiar en que un "para siempre" en tu boca tenía que ser cierto. Tú que me estás alejando de ti. Tú que creías que me tenías para ti, y es verdad, me tienes, me tenías. He callado todo lo que pienso de ti, no he parado de pensar que en el fondo mereces la pena, que todos los momentos merecían tanto que era hasta rentable gastar todo mi tiempo en ti. Ahora dices que todo ha sido mentira. Que no puedes evitar sentir cosas al verme, que estás cansado y que las cosas cambian alejándote de ellas. Pues bien, te agradezco que me hayas hecho ver que no has cambiado, que siempre has sido así, y conmigo eras igual. No te odio, más quisiera yo odiarte. No puedo, no me lo permito, ni pienso algún día en hacerlo. Sé que lo estás intentando, y yo me estoy dejando llevar.
Pero es que prefiero callarme y más que tenerte rencor, olvidarte, como tú has hecho conmigo.

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